¿Cómo rebajar lo que se había elevado en un minuto?
Pues, basta con ver el final de las entrevistas de Silvia Hopenhayn, cual Mirtha Legrand en su ping-pong de un almuerzo íntimo e interactivo con el invitado de turno. Ambas fuerzan el final feliz. ¿Existirá el invitado que ensucie ese momento?
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