domingo, 26 de julio de 2009
¿Cómo rebajar lo que se había elevado en un minuto?
Pues, basta con ver el final de las entrevistas de Silvia Hopenhayn, cual Mirtha Legrand en su ping-pong de un almuerzo íntimo e interactivo con el invitado de turno. Ambas fuerzan el final feliz. ¿Existirá el invitado que ensucie ese momento?
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